lunes, 9 de febrero de 2015

Piercing tragus

Los piercings llamados tragus son perforaciones que se realizan delante del conducto auditivo externo, en la parte saliente de la oreja que justamente lleva ese mismo nombre. Se trata de una perforación que se hace con una aguja fina y hueca, donde se colocan joyas que suelen ser pequeñas en relación con la misma pequeñez de la zona perforada.

De acuerdo a lo que argumentan quienes han optado por esta perforación, no se trata de un piercing muy doloroso y esos testimonios tienen mucho de cierto en verdad, pues se trata de una zona con muy pocas terminaciones nerviosas. Sin embargo, sí se trata de un piercing que resulta considerablemente difícil en cicatrizar.


Para evitar todo tipo de complicaciones, los profesionales recomiendan higienizar bien la zona empapándola con suero fisiológico para drenar la herida y luego desinfectarla con agua tibia y jabón neutro, sin tocar costras, enjuagando y secando bien al terminar. 

Piercing del ombligo

El ombligo es una de las zonas corporales más elegidas para ponerse un piercing, especialmente entre las más jóvenes. Sin duda, lucir un pequeño diamante en el centro del vientre puede resultar muy bello y atractivo. Pero además de la estética, hay que tener en cuenta la salud antes de ponérselo.
El dolor que puede aparecer al hacer la perforación en la piel situado encima del ombligo -con una aguja- es muy subjetivo, ya que depende del umbral del dolor de cada persona. Generalmente, se trata de un dolor de intensidad normal, pero si la joya o pendiente hipoalergénico que se inserta se hace de la manera correcta, el dolor desaparecerá enseguida. Sin embargo, como todas las pequeñas heridas, durante los primeros días podemos notar la zona del ombligo dolorida, por lo que hay que extremar sus cuidados. 




La persona que se realiza el piercing no se lo cura adecuadamente -el periodo de curación puede durar de 3 a 8 meses), por ejemplo, limpiando la zona, al menos, dos veces al día con jabón antibacteriano y agua -y bicarbonato de sodio durante la primera semana-, sobre todo si la zona está dolorida