Entre las perforaciones faciales, el piercing de la ceja es uno de los aros más elegidos y, sin duda, uno de los más modernos. En parte, la popularidad de este tipo de aro se debe a que trae menos complicaciones que otros y, además, a que se lo considera uno de los menos dolorosos.
No obstante, nunca hay que descartar la posibilidad de que el cuerpo rechace el piercing en la ceja y esto puede traer complicaciones. Por otro lado también puede suceder que la zona se infecte por no cuidarse de manera correcta.
Los cuidados que exige un piercing en la ceja son básicamente los mismos que requieren el resto de las perforaciones. Puedes repasarlos en cuidados básicos del piercing.
Con respecto a los aros en la ceja, es preciso tener en cuenta que durante el período de cicatrización conviene evitar el contacto del pelo con el piercing. La ceja es una zona muy próxima al flequillo; aquellos que lo usan muy cerca de los ojos, tendrán que considerar cambiar de look hasta que la perforación se cure por completo. De no hacerlo, el riesgo de infección aumenta, lógicamente.

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